lunes, 14 de septiembre de 2015

Los animales en las cumbias

Al igual que en cuentos, fábulas o películas, los animales son también protagonistas en muchas canciones, y las cumbias no son una excepción.

Una canción ya citada en este blog es Amigo Bronco, una muestra de respeto y veneración hacia un caballo que muere:



Se murió mi amigo Bronco 
se fue a ver que hay mas allá 
siempre fue el caballo mas atrevido 
Bronco a más 

Se rompieron sus tobillos 
yo lo tuve que acabar 
mientras le decía despacito 
os vamos a encontrar 

Pa volver a ser camino 
pa correr hasta volar 
se me fue mi amigo 
a hacerme un sitio en el más allá 

Otra composición de tono serio, aunque en este caso expresando la cercanía de dos mascotas, es El perro, el gato y yo, de los Guardianes del Amor. Dentro de la tragedia, no falta un poco de humor en el texto:

Éramos cuatro distintos e iguales 
junto a la fogata 
mientras que afuera pasaba el invierno 
uno soñaba con huesos eternos 
otro con pájaros de terciopelo 
y tu y yo nos amábamos 

Eramos cuatro uno para todos 
todos para uno 
hasta que un quinto llego de improviso 
te hablo al oído de algún paraíso 
tu le creíste y nos dijiste adiós 

y nos quedamos solos el perro, el gato y yo 

Solos el perro, el gato y yo 
llorando por tu amor 
bajo la luz de la luna 
el perro, sin nadie a quien ladrar 
el gato, sin nadie a quien maullar 
y yo, bailando con mi soledad 



Pero quizá lo más habitual en el mundo cumbiambero es que los animales sean un pretexto para canciones más o menos humorísticas, siguiendo ejemplo de canciones de otros géneros, como El venao, El camaleón, El tiburón o El cocodrilo. La Banda Kañón, una de las agrupaciones más divertidas que ha dado la cumbia, tiene por ejemplo El Moyocoyo:

Fíjense bien no vayan a confundir
su cosita peluda
qué bonito y travieso
peludito y gracioso

Se mete por aquí
se mete por allá
me hace cosquillitas
¡qué barbaridad!

¡Ay, Moyocoyo,
ven junto a mí,
lindo perrito,
no seas así!



Como tampoco podían faltar sus paisanos los Super Lamas, de quienes tomaremos la casi (y sin el casi) escatológica Si las vacas volaran:

Estaba tranquilamente
sentado en un parquecito
cuando mi camisa nueva
me la manchó un pajarito.

Y yo me puse a pensar
¡si las vacas volaran!
Imagínense...

Y estaba muy inspirado
platicando con Teresa
cuando un pájaro malvado
algo me echó en la cabeza...



Un ejemplo un tanto peculiar es la conocida como Cumbia de los pajaritos, tema instrumental de los peruanos Los Mirlos.


Hay un vídeo de Cantinflas, bailando de manera tan sabia como cómica, que sirve de base para esta parodia, con la Cumbia de los pajaritos (o, como en otros casos, con Caballo viejo) de fondo:



Y por último, una canción de bastante contenido erótico-festivo: El polvorete, conocida igualmente como El gallo sube o Ya verás, paloma. La versión es de Pepe Benavente:

Quién pudiera tener la dicha 
que tiene el gallo
el gallo sube...
echa su polvorete 
racatapú chinchín
y se sacude

Ya verás paloma
que no hay gavilán...
que a ti te coma




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